Qué es un error 404 y cómo solucionarlo

Error 404

¿Tienes un error 404? Tranquilo, no desesperes. Acá te contamos en qué consiste, cómo identificarlo y qué podemos hacer para solucionarlo.

Esta historia le ha pasado a más de alguien alguna vez. Quieres entrar cuanto a un sitio web y cuando logras hacerlo, recibes el siguiente mensaje en la pantalla: 404 Error. The Page Was Not Founded, o dicho en español, Error 404. La Página No Fue Encontrada.

¿Qué quiere decir esto?  ¿La ha página ya no existe? ¿Desapareció? Tal vez, aunque no necesariamente. Antes de saber esto, es preciso entender qué es el concepto de error 404 y porque puede ser un verdadero problema para tu sitio web.

El origen

La historia del error 404 es por decirlo menos, curiosa. Fue a comienzos de los años 80, en las oficinas del CERN (Laboratorio Europeo de Partículas Físicas) en Ginebra, Suiza. En el cuarto piso de este edificio, específicamente en la sala 404, se montó una base de datos, que era administrada por tres personas.

De forma manual, estos individuos se encargaban de los pedidos de archivos y eran enviados a los solicitantes, pero cuando sucedía algún problema con alguno de ellos, entonces alertaban “Room 404 – File Not Found”. ¿Te suena el mensaje? Claro, pues la expresión, más tarde, fue incorporada por Tim Berners-Lee, el creador de Internet.

Un error 404 es…

La web la componen los clientes –un navegador– y los servidores, quienes tienen una interacción continua, ya que los primeros exigen, mientras que los segundos son los que satisfacen dichas exigencias o requerimientos. ¿Cómo se mantiene esta comunicación? A través del HTTP, sistema que permite enviar y recibir archivos de diferente tipo, como texto, audio, video, etc.

Así, cuando ingresas a un sitio web, empieza esta comunicación. Desde tu navegador – Mozilla, Explorer, Chrome, etc- se solicitan los datos de la web que estás buscando a un servidor. Si no existen problemas de por medio, deberías poder visualizar la página en cuestión, pero si las cosas no van bien, debería aparecer el error 404.

¿Por qué se originan?Caso de error 404

Es bastante común encontrar este problema con algunos sitios, pero, ¿por qué se originan? Como ya señalamos, cuando un enlace deja de existir o se ha movido, es cuando aparece este error. Esto puede deberse a que la web ha dejado de existir o que se han modificado los permalinks de un blog para hacerlo más amigable al SEO.

Por lo tanto, cuando hay cambios de URL, es cuando se presentan estos errores, que van a originar problemas no tan sólo a los usuarios, perjudicando su experiencia al navegar por tu web, sino que también en los buscadores, ya que este tipo de errores son castigados por Google.

A raíz de esto, es que siempre es bueno realizar un chequeo preventivo. ¿Cómo? Existen algunas herramientas online y gratuitas que pueden ayudarnos con esta tarea, entre las que se destacan:

  • W3C Link Checker: Es una herramienta simple, en donde se puede analizar la web, links y anchor text presentes. Revisa también el código HTML, en busca de algún tipo de error.
  • Online Broken Link Checker: A pesar de que te piden un captcha al ingresar, también se puede realizar un análisis de errores, como enlaces rotos.
  • Webmaster Tools: Esta es una herramienta de Google que vela por los intereses de los navegantes, es decir, que cuando un usuario acceda a un link entregado por Google, efectivamente llegue a su destino.

¿Cómo solucionarlos?

Lo más importante es identificar los errores en los enlaces y repararlos. Sin embargo, muchas veces se hacen cambios más grandes, que involucran varias URL, como modificar los permalinks, por lo que en este caso, es recomendable realizar una redirección 301, en el fichero de htacces.

¿Qué quiere decir esto? Que cualquier link que se encuentre con la vieja URL, automáticamente se redirija a la dirección nueva. Estas redirecciones no molestan a Google, por lo que no hay de qué preocuparse.

Como ves, un error 404 no es algo que quisiéramos tener en nuestro sitio, pero si aparece, no desesperes, ya que existen soluciones para arreglarlo, sin arrojar todo por la borda.