¿Necesitas comprar un dominio web? 10 errores que no debes cometer

Inscripción de domonio web

Un dominio web es la llave que permite el ingreso a un sitio, es la identidad digital que requiere de una elección bien planificada para no caer en errores que perjudiquen a la marca y a sus usuarios.

Elegir el dominio adecuado para un sitio web, es una de las acciones más importantes que debe realizar el propietario de un blog, de un e-commerce o de cualquier plataforma online. Pero en esa tarea se suelen cometer diversos errores que podrían interferir negativamente en la reacción de los clientes y en parte del éxito comercial.

¿Te imaginas cuáles son? Revisa de qué se trata:

  1. Escoger la primera opción

Tal vez necesitas un sitio web urgente y lo que menos tienes es tiempo para pensar en dominios, pero lamentablemente las decisiones apresuradas nunca han sido buenas consejeras. No optes por el primer nombre que encuentres o recuerdes; analiza, medita, evalúa los pros y contras, no dejes esta decisión para último momento.

  1. Carecer de nombres alternativos

Cuando evalúes cuál es el nombre adecuado, lo recomendable es que también consideres otras opciones. Puede que tu elección original sea inviable y si te das cuenta de ello al momento de inscribirla, sin contar con un plan B, no tendrás herramientas para dar una solución. Por eso, piensa en dos o tres nombres alternativos, quizás termines encontrando una opción mejor que la inicial.

  1. Prescindir de un estudio de mercado a fondo

¿Qué pasa si sin saberlo, eliges un nombre parecido al de tu competencia? Probablemente termines siendo un promotor de ésta, en vez de posicionar tu web; puesto que tus lectores o clientes potenciales podrían pensar que ambos sitios corresponden a una misma marca. Y es por problemas de este tipo que se hace imprescindible un estudio de mercado. Averigua con quienes compites e investiga si el dominio que deseas inscribir existe. Por ejemplo, si tu extensión es “cl”, en el portal NIC Chile puedes hacer consultas sobre nombres existentes.

  1. Dejar la elección para último momento

Si consideras que la elección e inscripción de tu dominio es un mero trámite, y tu prioridad es construir una imagen corporativa, te recomiendo que lo pienses. Imagina que tienes tu diseño listo, con merchandising y logo incluidos, y cuando decides inscribir tu nombre te enteras de que le pertenece a otra marca. ¡Trabajo perdido! Por eso, antes de concretar cualquier idea, planifica detalladamente los pasos a seguir; así evitarás gastos innecesarios, pérdidas de tiempo y sorpresas desagradables.

  1. Hacer uso indiscriminado de números o caracteres especiales

No se trata de obviar por completo los caracteres no alfabéticos. Por ejemplo, hay dominios que funcionan muy bien con números, como ocurre con la Revista Merca2.0, sobre mercadotecnia, publicidad y marketing; y la plataforma de diseño gráfico 99designs. Pero el problema surge cuando estos caracteres se transforman en un dominio difícil de recordar y de reproducir.

Así que, en la medida de lo posible, intenta buscar nombres que no incluyan guiones, puntos y/o números confusos. Y cuidado con la letra “ñ”, recuerda que hay países donde no existe; por lo tanto, habrá teclados que no la incluirán y los usuarios no sabrán cómo escribirla. Si la necesitas, es mejor que la reemplaces por una “n”.

  1. Optar por una extensión al azar

Cómo elegir dominio web

¿Sabes?, me gusta como suena mi dirección con el ‘.org’, creo que lo voy a elegir“, escuché decir una vez a un emprendedor. Pero ¿es eso conveniente? El tema es que debemos considerar que esto no se trata de lo que me gusta, se trata de lo que es más adecuado para mi sitio. Entonces, no es llegar y elegir una extensión, porque me agradó; acá es necesario hacer un análisis para determinar la que mejor se adapte a las necesidades y características del sitio. Por ejemplo, si sólo vas a funcionar dentro de Chile, un “.cl” es buena opción; pero si deseas expandirte, una extensión “.com”, será perfecta.

  1. Elegir un dominio que contiene una marca registrada

Si tu idea es construir un sitio web sobre tecnología e incluyes en tu dominio el nombre de una reconocida empresa como Apple o Amazon, podrías tener problemas con la marca original. Pero además, perderías la oportunidad de posicionar un nombre único. Por lo tanto, lo mejor es apostar por la creatividad, así evitarás los conflictos por copyright y tendrás una marca con sello propio.

  1. Registrar un dominio poco representativo

Por cierto, en todo ámbito hay excepciones, incluido éste; pero lo ideal es que si vas a comprar un dominio, éste represente las características de tu sitio o al menos, que no genere confusión en los visitantes. Es decir, prioriza un nombre que dé una idea de cuáles son los productos o servicios que ofreces.

  1. Descuidar la longitud

En este ítem, lo principal es buscar un equilibrio. No es obligación limitar las opciones de búsqueda a nombres extremadamente cortos, pero tampoco podemos optar por dominios tan difíciles de recordar como el número de una cuenta bancaria. Lo ideal es no traspasar los 15 caracteres, para que el usuario lo recuerde fácilmente y no demore al momento de escribirlo.

  1. Pensar a corto plazo

Imaginemos que tienes una tienda de alimentos saludable y que estás pensando en el dominio “www.huertaorganicaconcepcion.cl“, aunque es más largo de lo recomendable, ahora nos centraremos en otro factor, la localización. Tal vez te parece un nombre perfecto para representar el lugar donde ofreces tus servicios, ¿pero que ocurre si en un par de años quieres expandir el negocio? Quizás te des cuenta de que el nombre inicial debió ser “www.huertaorganica.cl“. Entonces, es fundamental que antes de tomar una decisión, pienses a mediano y largo plazo, de ese modo no tendrás que hacer cambios drásticos que podrían interferir negativamente en tu empresa.

Como puedes ver, la puesta en marcha de un sitio web requiere de mucha planificación e investigación, y aunque para algunos suene a un simple trámite, ello también incluye la compra de un dominio adecuado, que denote confianza y seriedad por parte del propietario.